Nombre común
Nombre común: Basilisco
Verde, Lagarto de Jesucristo.
Clasificación:
Orden: Squamata.
Familia: Corytophanidae
Subfamilia: Basiliscus.
Biotopo:
Estos lagartos son arborícolas y prefieren habitar zonas cercanas a fuentes de agua.
Eligen las orillas de pequeños ríos o arroyos, donde retozan durante el día, y duermen
por la noche sobre los arbustos que tienden sus ramas por encima del agua.
Distribución:
El Basilisco Verde es una especie de lagarto nativo de América Latina. Su hábitat
natural abarca desde México a Ecuador, en los bosques tropicales de Panamá, Costa Rica y
Nicaragua.
Status:
Es una
especie en peligro de extinción por la desaparición de su hábitat natural y por la
depredación que sufren por parte de especies no autóctonas introducidas por el hombre
sobre todo Carassius. Por esto, hace años estaba restringida su comercialización por
CITES, pero actualmente, gracias al interés despertado por este anfibio en aficionados e
investigadores, esa restricción se ha eliminado, su fácil reproducción en cautividad ha
conseguido rescatar a la especie de la lista de la extinción y se puede decir que gracias
a estos colectivos, el ajolote no está en peligro.
Forma:
Su graciosa anatomía todavía se parece a la de un pequeño e inofensivo dragón. Lo que
los hace realmente peculiares es que, gracias a unas escamas especiales (lóbulos
dérmicos) que tienen en la base de las patas traseras, pueden correr sobre la superficie
del agua cierta distancia antes de nadar. Esta increíble velocidad que puede alcanzar
mientras corre es la mejor arma para escapar de los depredadores y para atrapar los
diferentes insectos que le sirven de alimento. Esta sorprendente maestría le ha hecho
merecedor del apodo del 'Lagarto de Jesucristo'. El macho es muy territorial. Tiene la
costumbre de mover su cabeza hacia arriba y hacia abajo como señal de advertencia o para
atraer a posibles parejas.
Coloración:
El color base en este basilisco es verde, más intenso sobre la cabeza, los costados y los
apéndices, y está salpicado por manchas verde claro. Distintos tonos verdes recorren el
cuerpo del basilisco, incluso algunas rayas parduscas adornan su cola. Ligeros tonos
amarillos engalanan su abdomen, ofreciéndole mayor colorido. En cautividad, el basilisco
parece perder la facultad de cambiar de color entre el día y la noche. No se han
observado tales cambios cromáticos en el basilisco verde cautivo, que parece ostentar un
vivo verde en todo momento
Tamaño:
Es un reptil que no crece demasiado, ya que cuando llega a la edad adulta no supera los 80
cm, incluyendo la larga cola que es una de sus características. Ésta es otra ventaja
más que hace del Basilisco una excelente elección cuando se busca a una exótica
mascota.
Diferencias sexuales:
Los machos poseen una cresta doble que, al acercarse a la madurez, experimenta un gran
desarrollo que le da al animal una apariencia señorial. Además de ésta, dispone de otra
que se prolonga desde el cuello hasta el final de la cola. Posee garras estilizadas pero
fuertes.
Temperatura:
El hogar del basilisco deberá disponer de tres focos de temperatura distintos: 24º para
la noche, 28º durante el día y unos 40º para cuando el reptil así lo requiera. Así la
mascota acudirá a la zona que se ajuste a la temperatura idónea con respecto al momento
del día en el que se encuentre. Dichas temperaturas se obtienen mediante el uso de piedra
calefactora, placa térmica, spots, lamparitas, etc. Todos estos artefactos deben contar
con la instalación adecuada y ser seguros para el o los animales. Es importante el uso de
termómetros para controlar que el gradiente termal sea el adecuado.
Humedad:
La humedad
promedio del terrario debe ser del 60 70%. Ésta se logra humedeciendo diariamente
el terrario. En algunas especies, el aumento de humedad inducirá a la reproducción.
Agua:
El agua debe estar siempre limpia y fresca. Si el animal defeca en ella, debe ser
reemplazada de inmediato. De no ser posible tener la pileta en el terrario, se debe
colocar un recipiente con agua para beber y darle un baño de agua tibia al animal, una
vez por semana, en una bañadera o palangana grande.
Requerimientos:
La mejor
bienvenida para el Basilisco a la cautividad de nuestro hogar, es el tratamiento cuidadoso
y tranquilo no estresarlo o provocarle problemas. Pronto nos daremos cuenta de que no es
una mascota a la que le gusten las caricias, por lo que se debe tratar de manosearlos lo
menos posible. Sus animadas carreras y escaladas serán objeto de admiración. Una cubeta
pequeña en la que colocar su alimento, y otra de mayor tamaño en la que pueda bañarse y
beber, serán imprescindibles para el animal. Esto ayuda a mantener la humedad del
ambiente y permitirá que el animal mude su piel fácilmente.
Terrario:
La clave principal para poder mantener en óptimas condiciones a un basilisco es el
alojamiento. Hay que acondicionarle en un terrario amplio en el que no se sienta atrapado
pero sí a salvo y protegido. Estos animales requieren un espacio considerable tanto en
superficie como en altura. Se aconseja un terrario de 120x60x50 aproximadamente, para
alojar una pareja adulta. La tapa del terrario debe ser segura y permitir una buena
ventilación.
Sustrato:
Para el
suelo del terrario lo mejor será utilizar la corteza, que puede estar mezclada con turba
o mantillo: una capa de unos 5 cm. de espesor será suficiente. La utilización de arena,
conchilla, piedras de acuario, pasto sintético, marlo de choclo o cáscara de nuez no es
aconsejable.
Decoracion:
Hay que
decorar su nuevo hogar con abundantes plantas y ramas, para que el dragoncito pueda trepar
y esconderse entre las mismas. Será mejor adquirirlas en una tienda especializada, para
evitar riesgos innecesarios para la salud del reptil al recogerlas del campo o del parque.
También se pueden disponer piedras y troncos.
Iluminacion:
Cuanto a la iluminación, los basiliscos son animales diurnos. Por eso necesitan acceso
diario a los rayos solares para poder asimilar el calcio. Si el acceso a la luz solar no
es posible, hay que utilizar un tubo UVB especial para reptiles. Si el ambiente es muy
oscuro, se puede agregar además un spot o lamparita común para brindar más luz. El
fotoperíodo debe ser de 12 horas aproximadamente.
Alimentación:
Los basiliscos son animales insectívoros. La dieta debe basarse en grillos, que son su
comida favorita, ofreciendo como variante zophobas, gusanos de seda, cucarachas de campo,
saltamontes, etc. Todos los insectos deben ser de criadero. Es indispensable espolvorear
los insectos antes de ofrecerlos con suplemento de calcio y vitaminas para reptiles.
Verduras como la zanahoria o el nabo, y frutas como la manzana y o el plátano, serán
perfectos para completar la dieta de nuestro 'dragoncito'.
Se pueden incluir en la dieta crías de ratón, ya que son muy ricos en calcio, pero de
forma ocasional, por ejemplo dos veces al mes. Los basiliscos que aún no son adultos
ingerirán insectos de menor tamaño como moscas de la fruta.
Comportamiento:
El carácter nervioso y acelerado es un rasgo del carácter de nuestro 'dragón' casero.
Los basiliscos son algo delicados y no toleran demasiado el contacto con el hombre. Este
pequeño saurio es muy asustadizo y ante la menor amenaza, salta de las ramas donde reposa
zambulléndose en el agua, para buscar refugio. No es recomendable que conviva más de un
macho en el mismo terrario ya que son muy territoriales y podríamos ocasionar fuertes
duelos entre ellos.
Reproducción:
Las hembras de esta especie ponen entre 5 y 15 huevos a la vez. Los basiliscos se incuban
en huevos casi redondos de unos 2 cm, que pueden ser blancos o pardos y que la hembra
entierra en arena húmeda o tierra cerca de las orillas. La incubación dura alrededor de
70 días (normalmente 20-24) y las diminutas crías son una réplica exacta de los
adultos, excepto en que carecen de cresta
CURIOSIDADES:
Según la leyenda el Basilisco era un animal mitológico, fabuloso, con cuernos de
serpiente, patas de gallo, alas espinosas y cola en forma de lanza. Era considerado como
el rey de las serpientes y se le atribuía la propiedad de matar con la mirada. Un remedio
ideado para limpiar de tan temible animal a la tierra consistía en vestir a un hombre con
una armadura de espejos: cualquier basilisco que se le cruzara en el camino vería su
mirada reflejada en los espejos y moriría. El basilisco era un producto de la abominable
unión de un gallo con una serpiente de poderes maléficos, la cual ponía un huevo que
era custodiado por un sapo.
Ficha realizada por: Shephirost (www.fororeptiles.org)
Colaboradores: -----------
Editada por: Vladimir Hernandez
M.
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